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martes, 11 de septiembre de 2012

Violencia contra las mujeres

 La Ley Integral contra la violencia de género reconoce una serie de derechos subjetivos a las mujeres víctimas de violencia con su independencia de su origen, religión o cualquier otra condición:
  •  Derecho a ser informadas y asesoradas.
  •  Derecho a asistencia social integral a través de servicios sociales. 
  • Asistencia jurídica para todas las víctimas, gratuita para las que acrediten insuficiencia de recursos. Además las víctimas tienen la misma dirección letrada y especializada para los procesos penales civiles o administrativos que se puedan instar. 
  • Derechos laborales y prestaciones de la seguridad social, como el derecho a reducción o reordenación del tiempo de trabajo, la movilidad geográfica, al cambio de centro de trabajo, a la suspensión de la relación laboral con reserva del puesto de trabajo y a la extinción del contrato de trabajo.
  • Derechos económicos a las víctimas con escasos recursos, cuando sus rentas mensuales no superen el 75 por cien del salario mínimo interprofesional.
     
 El órgano con competencia en la formulación de las políticas públicas en esta materia y la coordinación e impulso que se realicen al respecto es la Delegación del Gobierno para la violencia de género, que es un órgano con rango de dirección general dependiente de la Secretaría General de Políticas de Igualdad del Ministerio de Igualdad.
En la página web del Ministerio de Igualdad puedes encontrar más información sobre:¿Qué es?,¿Qué hacer? y otras informaciones de interés, como derechos y servicios documentación y acceso a la web de recursos en violencia de género.

VIDEO alumnos y alumnas de Secundaria

 
TRABAJEMOS POR LOS BUENOS TRATOS

25 Noviembre CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO


MANIFIESTO DE HOMBRES CONTRA EL MACHISMO Y SU VIOLENCIA

¡NO HAY DERECHO, HOMBRE!
El fenómeno de la VIOLENCIA DE GÉNERO es de una magnitud escalofriante.
Ante él, los hombres no podemos desviar la vista como si fuese suma de “casos
particulares” a los que somos ajenos. La VIOLENCIA MACHISTA es una lacra
social que sufren abrumadoramente las mujeres, y que se expresa también en
la homofobia y la transfobia o en ataques contra algunos hombres cercanos a
las mujeres agredidas o que tratan de impedir alguna agresión.
LOS HOMBRES SOMOS RESPONSABLES DE ESTE INMENSO PROBLEMA SOCIAL.
TENEMOS QUE REACCIONAR MUCHO MÁS Y DECIR NO.
Nuestra reacción no puede esperar a que se produzcan situaciones extremas
de violencia física. No podemos ignorar que, en un marco social patriarcal, los
varones asumimos y desarrollamos, de forma consciente o inconsciente,
prácticas cotidianas de coacción y discriminación de las mujeres. Hay que
actuar mucho antes: ES URGENTE QUE TODOS LOS HOMBRES IDENTIFIQUEMOS Y
RENUNCIEMOS DE FORMA PRÁCTICA Y COTIDIANA A PRIVILEGIOS
de los que nos aprovechamos como si fuesen algo natural,
pero que llanamente son abuso y caldo de cultivo para la violencia.
Las cifras indican tozudamente que los hombres seguimos desviando hacia las
mujeres las tareas de cuidado y las responsabilidades de la vida cotidiana,
doméstica y afectiva, de lo que deriva su discriminación laboral, una
sobrecarga física y mental y la apropiación masculina de los espacios de
decisión y poder. La igualdad en todo tipo de tareas y responsabilidades es
condición necesaria para alcanzar la igualdad en el trabajo y la vida social.
LOS HOMBRES TENEMOS QUE CAMBIAR NUESTRAS METALIDADES, ACTITUDES Y CONDUCTAS,
renunciando al silencio, inmovilismo y resistencia pasiva que
siguen produciendo desigualdad y dan aliento a la violencia machista.
Ese cambio es nuestra responsabilidad personal, pero también debe ser
fomentado y favorecido socialmente. Por ello, apoyamos a las mujeres y a sus
organizaciones cuando exigen a los poderes públicos acciones positivas y
efectivas contra la desigualdad de género, iniciativas y leyes dotadas de los
suficientes medios, dirigidas a lograr un reparto equitativo de todas las tareas
y responsabilidades de la vida cotidiana, social, doméstica o laboral, a poner
fin a toda situación de privilegio masculino, legal o de hecho, y a reconocer y
garantizar plenamente el derecho de las mujeres a decidir, sin tutelajes ni
coacciones, sobre su vida, sus afectos, su sexualidad y su maternidad.
Llamemos a todos los hombres a participar en la

MANIFESTACIÓN DE HOMBRES
CONTRA EL MACHISMO Y SU VIOLENCIA


DESIGUALDAD EN LA FAMILIA Y EL HOGAR...

- Las mujeres con empleo dedican una media de 26 horas semanales a la atención del hogar y la familia, frente a 14 horas de los hombres.

- El tiempo dedicado por los hombres a atención del hogar y la familia ¡¡disminuye!! cuando aumenta el número de miembros del hogar, mientras que el de las mujeres crece. Por ejemplo, al pasar de un miembro a tres los hombres dedican a esa actividad 42 minutos semanales menos y las mujeres 6:11 horas más.

- El 95% de las excedencias para cuidado de hijas/os las cogen mujeres. De cada cien mujeres con jornada parcial, 33 están en esa situación por "obligaciones familiares", frente a sólo un 4% de los hombres. El número de hijos no afecta a la tasa de ocupación de los hombres. Para las mujeres disminuye, aproximadamente, 8 puntos por hijo.

- En parejas heterosexuales entre 25 y 49 años con hijos el 41% de las mujeres no tienen empleo, el doble que en las parejas sin hijos.


DESIGUALDAD EN EL TRABAJO...

  • El salario medio de los hombres es 38% mayor que el de las mujeres.
    La tasa de paro de las mujeres es 12%; la de los hombres 8%.
  • De las personas entre 16 y 64 años tienen empleo 76% de los hombres y sólo el 56% de las mujeres.
  • El 22,6% de las mujeres ocupadas tienen jornada parcial, lo que sólo ocurre al 3,8% de los hombres.
    La pensión de jubilación media es un 67% mayor para los hombres.
    De cada 100 hombres inactivos cobran jubilación 61, mientras que sólo la cobran 17 mujeres de cada 100 inactivas.
No tenemos derecho a seguir así
CAMBIEMOS, HOMBRE