MANIFIESTO DE HOMBRES CONTRA EL
MACHISMO Y SU VIOLENCIA
¡NO HAY DERECHO, HOMBRE!
El fenómeno de la VIOLENCIA DE GÉNERO es de una magnitud escalofriante.
Ante él, los hombres no podemos desviar la vista como si fuese suma de “casos
particulares” a los que somos ajenos. La VIOLENCIA MACHISTA es una lacra
social que sufren abrumadoramente las mujeres, y que se expresa también en
la homofobia y la transfobia o en ataques contra algunos hombres cercanos a
las mujeres agredidas o que tratan de impedir alguna agresión.
LOS HOMBRES SOMOS RESPONSABLES DE ESTE INMENSO PROBLEMA
SOCIAL.
TENEMOS QUE REACCIONAR MUCHO MÁS Y DECIR NO.
Nuestra reacción no puede esperar a que se produzcan situaciones
extremas
de violencia física. No podemos ignorar que, en un marco social patriarcal, los
varones asumimos y desarrollamos, de forma consciente o inconsciente,
prácticas cotidianas de coacción y discriminación de las mujeres. Hay que
actuar mucho antes: ES URGENTE QUE TODOS LOS
HOMBRES IDENTIFIQUEMOS Y
RENUNCIEMOS DE FORMA PRÁCTICA Y COTIDIANA A PRIVILEGIOS de los que nos
aprovechamos como si fuesen algo natural,
pero que llanamente
son abuso y caldo de cultivo para la violencia.
Las cifras indican tozudamente que los hombres seguimos desviando hacia las
mujeres las tareas de cuidado y las responsabilidades de la vida cotidiana,
doméstica y afectiva, de lo que deriva su discriminación laboral, una
sobrecarga física y mental y la apropiación masculina de los espacios de
decisión y poder. La igualdad en todo tipo de tareas y responsabilidades es
condición necesaria para alcanzar la igualdad en el trabajo y la vida social.
LOS HOMBRES TENEMOS QUE CAMBIAR NUESTRAS
METALIDADES, ACTITUDES Y CONDUCTAS,
renunciando al
silencio, inmovilismo y resistencia pasiva que
siguen produciendo desigualdad y dan aliento a la violencia machista.
Ese cambio es nuestra responsabilidad personal, pero también debe ser
fomentado y favorecido socialmente. Por ello, apoyamos a las mujeres y a sus
organizaciones cuando exigen a los poderes públicos acciones positivas y
efectivas contra la desigualdad de género, iniciativas y leyes dotadas de los
suficientes medios, dirigidas a lograr un reparto equitativo de todas las
tareas
y responsabilidades de la vida cotidiana, social, doméstica o laboral, a poner
fin a toda situación de privilegio masculino, legal o de hecho, y a reconocer y
garantizar plenamente el derecho de las mujeres a decidir, sin tutelajes ni
coacciones, sobre su vida, sus afectos, su sexualidad y su maternidad.
Llamemos a todos los hombres a participar en la
MANIFESTACIÓN DE HOMBRES
CONTRA EL MACHISMO Y SU VIOLENCIA
DESIGUALDAD EN LA FAMILIA Y EL HOGAR...
- Las mujeres con empleo dedican una media
de 26 horas semanales a la atención del hogar y la familia, frente a 14 horas de los hombres.
- El tiempo dedicado por los hombres a atención del
hogar y la familia ¡¡disminuye!! cuando aumenta el número de miembros del hogar, mientras que el de las mujeres crece. Por ejemplo, al pasar de un miembro a tres los hombres dedican a esa actividad 42 minutos semanales menos y las mujeres 6:11 horas más.
- El 95% de las excedencias para cuidado de hijas/os
las cogen mujeres. De cada cien mujeres con jornada parcial, 33 están en esa situación por "obligaciones familiares", frente a sólo un 4% de los hombres. El número de hijos no afecta a la tasa de ocupación de los hombres. Para las
mujeres disminuye, aproximadamente, 8 puntos por hijo.
- En parejas heterosexuales entre 25 y 49 años con hijos el 41% de las mujeres no tienen empleo, el doble que en las parejas sin hijos.
DESIGUALDAD EN EL TRABAJO...
- El salario medio
de los hombres es 38% mayor que el de las mujeres.
La tasa de paro
de las mujeres es 12%; la de los hombres 8%.
- De las personas entre 16 y 64 años tienen empleo 76%
de los hombres y sólo el 56% de las mujeres.
- El 22,6% de las mujeres ocupadas tienen jornada
parcial, lo que sólo ocurre al 3,8% de los hombres.
La pensión de
jubilación media es un 67% mayor para los hombres.
De cada 100
hombres inactivos cobran jubilación 61, mientras que sólo la cobran 17 mujeres de cada 100 inactivas.
No tenemos derecho a seguir así
CAMBIEMOS, HOMBRE